Lección 5 Los libros de sabiduría: Proverbios (2ª Parte) | Vivir con integridad y sabiduría

Actualizado: 24 de jun de 2019

(Por problemas en la grabación no disponemos del audio de la clase, disculpar las molestias.)


En la clase de hoy vamos a seguir hablando de la sabiduría que encontramos en el libro de Proverbios, en concreto vamos a ver la manera de abordar este libro para comprender e interpretarlo bien.


"Cómo interpretar los proverbios"


El libro de Proverbios ha sido una de las lecturas favoritas en toda la historia de la cristiandad. Es de muy alta estima a las comunidades judías pre y pos cristianas. Los proverbios se predican desde los púlpitos y en la vida diaria. Se han consumido a modo devocional, y el libro se ha colocado en un pedestal como un manual de consejería práctica.


Si usted lee Proverbios varias veces, notará que apunta a las realidades de las tensiones con las que nos enfrentamos en esta vida (entre el bien y el mal, lo justo y lo injusto, lo piadoso y lo impío, etcétera). De ahí, por ejemplo:


 “El temor del Señor es el principio de la sabiduría;  Los necios desprecian la sabiduría y la instrucción

Proverbios 1:7.


Es decir, dos ideas en contraste u oposición. Casi todo el libro está compuesto de este modo, ya sea en líneas cortas, versos, o párrafos en contraste.


Proverbios es un libro de razones. Nos muestra cómo vivir sabia, piadosa, y exitosamente en los mandamientos del Altísimo: en el temor del Señor. La tesitura es que la vida agradable a Dios generará felicidad, satisfacción personal, y nos mantendrá en el favor del Señor. De esta forma, Proverbios es uno de los libros más pragmáticos de todas las Escrituras.


El estándar de Dios


A resumidas cuentas, la vida correcta y exitosa no descansa en los estándares propuestos por los hombres. Las resoluciones humanas, mundanales, o insensatas siempre procurarán los deleites temporales de la naturaleza humana: la vanagloria de la vida, los castillos de seguridad de las posesiones, e incluso el abandono perezoso y libertino a la naturaleza pecaminosa. Vivir bajo esas propuestas mundanas es necedad y estupidez, si bien es la tendencia natural, de fábrica, de los humanos.

La vida incorrecta a la consideración de Dios es vivir fuera del consejo divino. Una vida impía se concentra en explotar alguna (o toda) oferta del sistema mundanal. En el sistema del mundo, el éxito se define por las riquezas alcanzadas, placeres vividos, la fama obtenida, holgazanería lograda, y los festines frecuentados. Por el contrario, vivir una vida correcta, piadosa, exitosa y feliz (como le agrada al Altísimo y nos conviene a los hombres) se define y propone con la declaración: “Temer a Dios y obedecer sus mandamientos, poniéndolos en práctica”.


Ese modelo exitoso y feliz de vida se resume en escudriñar los dichos de Dios para obedecerlos; honrar a los padres, escapar de los desenfrenos y los placeres carnales indebidos, así como de los desenfrenos de la holgazanería y la rebeldía; honrar las instituciones como la familia, el gobierno, etc.; y el trabajo laborioso, eficiente y enfocado.

En todo ello se procura con la sabiduría dos realidades existenciales vitales, aunque prácticas: Así se glorifica a Dios y así se disfruta de esta vida a plenitud.


Advertencias al leer Proverbios:


La vida exitosa, gozosa, y plena planteada en Proverbios es antinatural. Jamás un ser humano se sentirá inclinado a ella por naturaleza o voluntad propia. La naturaleza humana está caída. La caída nos impide hacer lo correcto y vivir felices.


La naturaleza humana caída se inclinará a alguna o todas de las excentricidades de la vida natural: al poder y las riquezas, a la fama y el orgullo, al sexo y a los vicios, o bien a la holgazanería y/o la anarquía. 


Para entender y poner en práctica la propuesta sencilla y llana del libro de Proverbios, es necesario el temor del Señor. Esto implica el nuevo nacimiento (Proverbios 1:7). Es decir, es un caso perdido intentar entender y vivir la vida a la luz de la propuesta de Proverbios sin tener a Jesucristo mirando en tu vida. Una persona no regenerada jamás podría entender Proverbios ni vivirlo a plenitud. ¿Quieres vivir exitosamente y correctamente? Necesitas rendir tu vida y voluntad a Cristo como tu Señor y Salvador (ver Romanos 10:8-10; Juan 1:12-13; Hechos 4:12). Solo por el evangelio podemos buscar comportarnos en una manera que honre a Dios y haga feliz al hombre.


Aun quienes ya han nacido de nuevo, si bien tienen las facultades y el potencial para hacerlo, no pueden vivir la vida correcta y feliz de manera automática. Se necesita la intencionalidad santificada (una voluntad transformada por el poder del Evangelio, Romanos 1:16). Un creyente fallará, sin dudas, pero no se puede reclamar ser un cristiano verdadero si uno nunca se levanta, e incluso si siempre está cayendo (ver 1 Corintios 6:9-11; 2 Corintios 5:17). Un creyente podría ser holgazán por un período de tiempo, pero es incomprensible un cristiano que permanezca en tal pecado de por vida. Lo mismo se puede decir de su amor al dinero, de su vida sexual, etcétera.


El deber del cristiano es procurar vivir bajo la propuesta de Dios en Proverbios de forma intencional y planificada. Eso no sucede de la noche a la mañana.


Los Proverbios no son promesas. 


Y en este punto nos vamos a detener un poco más. Bien es cierto que al seguir los principios aquí establecidos, podemos buscar una vida en paz y plena. Pero aun cumpliendo con todo de nuestra parte, los Proverbios no dan garantías absolutas, puesto que no es su propósito. 


Proverbios es un libro de probabilidades. Es la NORMA GENERAL de lo que suele suceder, pero hay excepciones, y muchas, como veremos más adelante cuando estudiemos los otros dos libros de sabiduría, es decir, Eclesiastés y Job.

Veamos algunos ejemplos de esto leyendo algunos proverbios:


Proverbios 22:6 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.


Sabemos por experiencia de que esto no siempre ocurre así. Todos sabemos que hay padres piadosos que han educado bien a sus hijos en los caminos del Señor y han dado testimonio de lo que les enseñaban, siendo buenos ejemplos para ellos, pero aun así sus hijos se comportan mal y no quieren saber nada del Señor. El problema está en el corazón de los hijos, todos nacemos con una naturaleza pecaminosa y cada uno elige su camino y tiene su propia lucha contra los deseos de su carne, además de otros factores que van influenciando para que los hijos tomen esa decisión.


¿Quiere decir esto que no tiene importancia o relevancia enseñar a tus hijos correctamente? Por supuesto que la tiene, y ay del que no enseñe a sus hijos bien, porque pagará las consecuencias. Pero eso no garantiza de que tu hijo/a el día de mañana tome decisiones equivocadas, viva apartado del Señor, etc. porque ellos tienen que tener un encuentro personal con el Señor. Mientras tanto sigamos enseñándolos y orando mucho por ellos, sabiendo que lo que sembramos no es en vano y algún día Dios mediante veremos fruto.


Proverbios 10:27 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

27 El temor de Jehová aumentará los días; Mas los años de los impíos serán acortados.


Este proverbio junto con otros como el 3:1-2; 4:10; 9:11; 22:4, nos hablan de que el que teme al Señor y es sabio tendrá una larga vida. También sabemos que esto no siempre es así, porque son muchos cristianos los que mueren jóvenes o no llegan a la vejez, ya sea por una enfermedad, por un accidente, por persecución, etc. ¿Significa esto que no era temerosos de Dios? En absoluto, sino que Proverbios una vez más nos habla de la norma general, pero no es una promesa. Es decir, si vives en el temor del Señor, lo más normal es que tus años de vida sean muchos porque vivirás una vida ausente de pecado y de malas decisiones, pero también es verdad de que a lo mejor Dios estableció que murieras con 40 años y no llegaras a la vejez, ¿por qué? sólo Dios sabe, Él es perfecto y sus propósitos son eternos, Él tiene el control y es dueño de la vida y de la muerte. Nuestros días ya fueron determinados desde la eternidad. Los mismos apóstoles, la gran mayoría de ellos, murieron relativamente jóvenes por causa de la persecución.


Proverbios 12:21 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

21 Ninguna adversidad acontecerá al justo; Mas los impíos serán colmados de males.


Este proverbio pareciera contradecir a otra parte de la Escritura donde nos habla de que en este mundo tendremos aflicción, pero que confiemos porque Jesús ha vencido al mundo por nosotros; son palabras del mismo Señor. Entonces, ¿qué nos está diciendo este proverbio? ¿se está contradiciendo? Realmente sabemos que a los hijos de Dios también le pasan cosas malas, y que no siempre a los impíos les va mal, algunos de ellos tienen una vida muy tranquila. Una vez más tenemos que entender de que Proverbios no es un libro de promesas, sino la norma general. ¿Cómo interpretamos entonces este proverbio? De nuevo, si vivimos justamente, no estaremos metiéndonos directamente en males y problemas, nos ahorraremos cantidad de problemas y circunstancias difíciles, cosa que si vivimos tras los deseos pecaminosos cosecharemos generalmente multitud de males, en términos generales, pero recordando que esto no es una promesa, sino que la Biblia advierte de que a los justos los perseguirán, al igual que hicieron con el Señor, y que mientras vivamos en esta tierra experimentaremos los efectos del pecado sobre la creación, pero un día dejaremos este mundo y ya no hará más muerte, ni llanto ni dolor.


A la hora de interpretar los Proverbios es muy bueno que podamos compararlos entre diferentes versiones bíblicas, sobre todo usando las más modernas que nos van a traer un poco más de luz sobre la verdad que quiere arrojar ese proverbio. (Hoy en día esto es sencillo gracias a las aplicaciones móviles en las que disponemos de muchas versiones gratuitas de la Biblia).


Por ejemplo, este proverbio puede dar lugar a confusión o puede sonar un tanto sin fuste:


Proverbios 27:14 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

14 El que bendice a su amigo en alta voz, madrugando de mañana, Por maldición se le contará.


Si lo comparamos con la versión "La Palabra" fijaros como podemos clarificarlo un poco más:


Proverbios 27:14 La Palabra (Hispanoamérica) (BLPH)

14 Quien de madrugada saluda a gritos al vecino es igual que si lo estuviera insultando.


Lo que entendemos acá es que es bueno saludar al vecino con alegría, pero hay que saber escoger el momento adecuado, es decir, nos habla de ser prudentes y tener inteligencia para saber que en la madrugada no es el mejor momento para ir a saludar a alguien así porque sí. Es un poco obvio, pero nos transmite la idea de saber escoger los momentos y las formas de forma adecuada. Prudencia.


Luego te vas a encontrar con otros proverbios que a simple vista pareciera que te están dando permiso para hacer cosas que uno entiende que están mal. Por ejemplo:


Proverbios 16:33 Nueva Traducción Viviente (NTV)

33 Podremos tirar los dados, pero el Señor decide cómo caen.


O por ejemplo:


Proverbios 17:8 Nueva Traducción Viviente (NTV)

El soborno es como tener un amuleto de la suerte; ¡el que lo da, prospera!


El primero parece que nos da permiso para jugar a los juegos de azar, cosa que en otras partes de la Biblia lo condena. Y el segundo parece que nos da permiso para sobornar, siendo que en otras partes de la Biblia también lo condena.


El primero nos está diciendo que aunque tirásemos los dados para echar suertes, realmente la suerte no existe, Dios está al control de todo.


Y el segundo lo dejamos como tarea para la siguiente clase.


Por último, te vas a encontrar con proverbios que aparentemente se contradigan entre ellos, por ejemplo:


Proverbios 26:4-5 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Nunca respondas al necio de acuerdo con su necedad, Para que no seas tú también como él.

Responde al necio como merece su necedad, Para que no se estime sabio en su propia opinión.


A simple vista parece que el 4 y el 5 se oponen, que son contrarios. En realidad, lo que nos quieren transmitir es lo siguiente:


Nunca te rebajes al nivel de alguien que solamente quiere discutir, pelear, burlarse, pero no quiere aprender, sino que busca la manera de crear conflicto. Si caes en la provocación acabarás como él. En cambio, el verso 5 nos transmite la idea de que en ciertas ocasiones, toca responder al necio para que se de cuenta de su error, para que se de cuenta de su necedad, para que se de cuenta de que está equivocado, sobre todo en esas situaciones donde uno tiene la confianza para corregir, o sabe que la persona está errada pero tiene un espíritu dispuesto a ser corregido porque no expresó su opinión con la intención de crear conflicto, sino que estaba sinceramente equivocado.


De forma resumida:


Versículo 4: Evita la tentación de descender a su nivel.

Versículo 5: Evita la tentación de ignorarlo y que se estampe o empeore.


Profesor: Josué Sánchez Conesa

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© 2018 por JOSUÉ SÁNCHEZ CONESA

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