Lección 4 Diferencias entre la Biblia evangélica y la de otras religiones | Introducción a la Biblia

Actualizado: 11 de nov de 2019





"La Biblia católica y nuestra Biblia son iguales; usted puede ver estos versículos que le estoy recomendando en su propia Biblia, y verá que dicen lo mismo". ¿Le suenan familiares estas palabras? Es lo que muchos cristianos dicen al evangelizarle a un católico, y aun escritores de tratados (folletos evangelísticos) les dicen a los católicos al tratar de evangelizarlos.



ANÁLISIS DE LOS PASAJES:


Vamos a ver en esta clase las tres razones de forma resumida. Primero vamos a ver algunos versículos importantes que han sido adulterados, es decir, mal traducidos deliberadamente por la Iglesia Católica Romana (y esto es totalmente comprobable) para apoyar su doctrina que ha ido cambiando con el paso de los años.


* (Os vamos a dejar un anexo adjunto para que veáis estos cambios).


La intención no es ver todos y cada uno de los pasajes adulterados, pero si veremos los más importantes:


Mateo 1:25

(Virginidad perpetua de María)


La iglesia católica sostiene que María continuó siempre virgen. Roma ha sido influenciada en esta creencia por las religiones paganas, algunas de las cuales consideraban el matrimonio como algo no bueno, de modo que a los que conservaban su virginidad se los consideraba como más perfectos que los demás.


La doctrina de la virginidad perpetua de María carece de base sólida, veamos el versículo en las diferentes versiones.




Note que la palabra clave es HASTA. La versión católica suprime la palabra HASTA, cambiando completamente el sentido del versículo. Si bien es cierto que "sin haberla [José a María] conocido (tenido relaciones sexuales)" ella dio a luz un hijo; no es lo mismo que si dijera: "Pero no la conoció HASTA que dio a luz...". ¿Cuál es pues la traducción más correcta? Vayamos a los originales una vez más; pero ahora vamos a reproducir el versículo en cuestión de una Biblia interlineal, en donde aparece el griego y la traducción literal en español debajo de cada palabra.



En cuanto al verbo eginosken (conocer), cualquier estudiante de primer año de griego sabe que esta es una forma del verbo ginoskw (conocer) en tiempo imperfecto, voz activa, tercera persona singular, que se traduce como "conoció" o "conocía", pero no "conocerla" como infinitivo, que es lo que se hizo en la biblia católica. El griego es demasiado preciso como para que el infinitivo ginoskein se confunda con eginosken.


El hecho que los eruditos de la Iglesia Católica en los idiomas bíblicos pudieran cometer tan craso error, solo se puede explicar diciendo que tenían un fuerte motivo para traducir así ese versículo. Ese motivo no es secreto, pues es del conocimiento público que la Iglesia Romana inventó la mentira de que la virgen María permaneció siempre virgen, a pesar de que la misma iglesia presenta a la Santa Familia como una familia modelo, lo cual implica que los esposos José y María debieron cumplir con su deber conyugal de acuerdo a lo que manda la Palabra de Dios en 1 Corintios 7:3-5. Pero como la Iglesia Católica considera la relación sexual pecaminosa (lo cual es una contradicción con el hecho de que el matrimonio es uno de los sacramentos, y los sacramentos son requisitos para la salvación, según ellos), es inconcebible, para dicha iglesia, aceptar que María vivió una vida matrimonial normal con su esposo.


Además, la misma palabra primogénito implica que María tuvo otros hijos después.

En Israel la madre era tenida en más honor que la que no tenía hijos, justo lo contrario de los cultos paganos.


Después de dar a luz a Jesús, María no continuó siendo virgen, sino una madre muy honorable. La iglesia romana sostiene que los hermanos y hermanas del Señor Jesús no eran más que primos.


El Nuevo Testamento hace alusión a sus hermanos en siete ocasiones, usando la palabra “adelfos” (hermanos en griego), y no “anepsios” (primos en griego), como por ejemplo cuando habla de Juan el Bautista que era primo de Jesús.


Todos estos versículos hablan de los hermanos que Jesús tuvo: Juan 2:12, Mat. 12:46, Mar. 3:31, Luc. 8:19 Mat. 13:55,56, Mar. 6:3, Juan 7:3-5 y 10, Hech. 1:14, 1ª Cor. 9:5, Gál. 1:19


Por poner un ejemplo de estos versículos veamos:


Mateo 13:55-56



Sigamos con otros versículos adulterados que apoyan otras de sus doctrinas:


Juan 3:5

(Salvación por medio del Bautismo)


La iglesia católica pone mucho énfasis en sus sacramentos, a la cabeza de los cuales coloca el bautismo como esencial para la salvación.


Leamos primeramente las diferentes versiones.




La iglesia romana enseguida echa mano de la palabra agua de esta última porción de la Escritura y afirma que se refiere al bautismo; pero es imposible sostener que esta palabra se refiere a la regeneración bautismal, si se tienen en cuenta los otros pasajes que ya hemos considerado. Dejemos que la Escritura se interprete a sí misma. Leemos en Efe. 5:25-26: Cristo amó a la iglesia, y se entrega a sí mismo por ella, para santificarla, limpiándola en el lavacro del agua por la palabra. Siendo renacidos . . . por la palabra de Dios. Leemos también en Rom. 10:17: La fe es por el oír; y el oír por la palabra de Dios.


Las palabras en cursiva en la versión católica de Torres Amat, no aparecen en el original. Es más, el mismo Torres Amat confiesa en que todas las palabras en letra cursiva a través de toda su biblia, son añadidas por él, como nos lo aclaran los editores en la introducción de dicha biblia.


Tal adición al texto bíblico fue hecha para sostener la enseñanza romanista de que por medio del bautismo de agua somos limpiados del pecado original. La refutación de tal herejía se da más adelante, en el tratamiento del pasaje de Tito 3:4-5. Lo que por lo pronto podemos adelantar para su análisis es la siguiente pregunta: ¿Con qué autoridad el Sr. Félix Torres Amat, o cualquier otra persona, añade palabras al texto bíblico?


El catolicismo enseña que las almas de los niños sin bautizar van al morir a un lugar entre el cielo y el infierno llamado limbo, donde estarán por la eternidad en un estado de felicidad natural. No van al infierno, porque no han cometido pecado; pero como la mancha del pecado original no ha sido limpiada en ellos por el bautismo, no pueden entrar en el cielo para gozar de Dios. Los adultos no bautizados van al morir directamente al infierno, porque, además del pecado original, tienen pecados actuales que ellos mismos han cometido. En ningún lugar de las Escrituras encontramos referencia al tal “limbo” ni nada que apoye esa creencia.


¿Puede el derramamiento de un poco de agua sobre el cuerpo limpiar el alma del pecado?



Ningún rito bautismal, no importa quién sea el que lo realiza, puede regenerar un alma o darle esa vida eterna, que es la única cosa que la puede hacer hijo de Dios y heredero del cielo.

Si esto fuera posible, Pablo no hubiera escrito:



Ni hubiera podido entrar al paraíso con Cristo el buen ladrón de la cruz, sin haber sido bautizado.


Sigamos con otro versículo adulterado:


Éxodo 20:23

(Adoración a las imágenes)


Leamos las diferentes versiones.




Uno de los aspectos más sobresalientes del catolicismo romano es el culto de las imágenes, que se encuentran en todas sus iglesias. Existen imágenes de nuestro Señor, de la Virgen María, de los apóstoles y de muchísimos santos. Todas se proponen como objetos de culto, con todos los menesteres del culto a su alrededor.


En las páginas del Nuevo Testamento o de los escritos cristianos de los primeros siglos no se encuentra precedente alguno para esta práctica.


Roma justifica el culto a las imágenes diciendo que la prohibición de Éxodo 20 no se aplica más que a las divinidades paganas.


A fines del siglo tercero se pusieron de moda los cuadros para adornar las paredes de los lugares de culto cristiano, y al parecer, ya en el siglo quinto se usaban como medios visuales para instruir a los ignorantes en lugar de la literatura escrita que no podían leer. De esto fue muy fácil pasar a venerarlos o adorarlos como intrínsecamente buenos, debido al decaimiento de la vida espiritual característico de aquel tiempo. Este movimiento encontró, sin embargo, gran resistencia en muchos lugares durante muchos años, hasta que en el año 1562 el Concilio de Trento publicó un nuevo decreto autorizando la colocación y veneración de las imágenes en las iglesias, no como objetos de culto en sí mismas, sino como una ayuda para adorar a los que ellas representaban.


Sigamos con otro versículo más:


Lucas 1:48

(Inmaculada concepción: es decir, que nació sin pecado original)


La doctrina de la Inmaculada Concepción significa sencillamente que la virgen María, por razón de su exaltado oficio, fue dotada de la gracia de Dios desde el primer momento de su existencia, en vez de ser concebida y nacer con pecado original. De aquí no podemos inferir que María no debió su redención a la muerte de Cristo, sino únicamente que la gracia de la redención le fue concedida de antemano en previsión de los futuros méritos de Cristo.


Leamos las dos versiones.




Las palabras ’muy favorecida, el Señor es contigo’ según la iglesia católica encierran el significado oculto; ’tú eres sin pecado original.' Implican también que María estuvo libre de pecado desde su nacimiento hasta su muerte.


Las Escrituras no sólo no atribuyen a María la exención de pecado, sino que afirman algo muy diferente.


En su cántico de acción de gracias, María dijo: Engrandece mi alma al Señor, y mi espíritu se alegre en Dios mi Salvador. Lucas 1:46-47 (En ambas versiones lo dice).




La salvación no la necesitan más que los pecadores, y María conocía su necesidad, y la expresó sencilla y naturalmente. Cuando ella fue al templo con José para el rito de la purificación, según la ley, llevó una ofrenda de sangre, que en sí misma es el reconocimiento de su pecado y de la necesidad de la expiación (Luc. 2:22-24).


Como todos somos pecadores y necesitamos arrepentimiento y perdón, y como tal, ella entra en la clasificación de pecadores, pues la Biblia dice: "por cuantos TODOS pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios", y "no hay justo ni aun uno", y que "como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por pecado la muerte, así la muerte pasó a TODOS los hombres, por cuanto TODOS pecaron" (Romanos 3:23,12). Ella, como todo ser humano, heredó la naturaleza pecaminosa de Adán de sus padres, y eso la constituye en pecadora.

Nunca los cristianos hemos puesto en tela de duda que ella debió ser una mujer piadosa (temerosa de Dios) y virtuosa, de otra manera no habría sido escogida para ser la portadora del Salvador; pero decir que fue concebida inmaculadamente y que permaneció siempre virgen es ir en contra de lo que claramente enseña la Biblia.


La Iglesia Católica instituyó el dogma de la Inmaculada Concepción de María hasta apenas el 8 de diciembre del año de 1854. Pero a través de la historia, es fácil probar que el consenso de los cristianos, e incluso la misma Iglesia Romana, no sostenían que María había sido concebida sin pecado.


Hay muchos más versículos que podríamos ver, pero creo que es suficiente como para darnos cuenta de la adulteración deliberada y cambiante con el tiempo de la Palabra de Dios a manos de la Iglesia Católica Romana.


Vayamos ahora a ver otra de las razones por las cuales nuestra Biblia y la suya es diferente:



Comenzaremos dando la definición del vocablo "Apócrifo", del griego apokryfos que significa: oculto, secreto, se dice de los libros sagrados cuya inspiración no es segura, no auténtico (sinónimo de falso). También se les llaman libros "deuterocanónicos".


Los libros Apócrifos fueron una colección de libros judíos antiguos, escritos entre los años 250 a.C. y los primeros siglos del cristianismo.


Los apócrifos son los libros, o añadiduras a ciertos libros, que no se encuentran en el canon hebreo, y sí en el canon alejandrino (la Septuaginta).



Los libros Apócrifos se oficializaron por la Iglesia Católica Romana en el concilio de Trento (1546) y esto ocurrió a pesar de que hubo mucha oposición en el mismo Concilio, no hubo acuerdo entre ellos, pero por mayoría fueron oficializados por dicha iglesia. El testimonio del Cardenal Polo (uno de los cardenales presentes en dicho concilio) fue este: "El Concilio de Trento dio esa sanción oficial a los libros Apócrifos para hacer una mayor distinción entre los católicos romanos y los evangélicos". Primordialmente en respuesta a la Reforma Protestante.


Los apócrifos o deuterocanónicos, respaldan algunas de las cosas en que la Iglesia Católica Romana cree y practica, las cuales no están de acuerdo con la Biblia. Ejemplos de ello están en las oraciones por los muertos, peticiones a los “santos” en el Cielo por sus oraciones, adoración a ángeles, y “ofrenda de limosnas” expiatorias por los pecados. Cabe destacar que algunas cosas de las que dicen los apócrifos o deuterocanónicos son verdaderas y correctas, sin embargo, debido a los errores históricos y teológicos, estos libros deben ser vistos como documentos histórica y religiosamente falibles (es decir, con fallos), y no como la inspirada y autoritativa Palabra de Dios.


La Reforma mantuvo el principio de que la Biblia, y solamente ella es el medio de información, doctrina y ética. Los reformadores, según queda indicado, rechazaron los apócrifos como parte de la Biblia. ¿Por qué? Porque contienen doctrinas falsas como la justificación del suicidio, la oración por los muertos, la limosna como medio de expiar el pecado, que el fin justifica los medios, supersticiones y magia. Además, ni uno solo de los escritores del Nuevo Testamento cita porción alguna de los apócrifos, hecho que constituye un vigoroso argumento en pro de la tesis protestante.


RAZONES PARA SER EXCLUIDOS DEL CANON DE LA BIBLIA:



De modo que no es la Iglesia Católico romana la autoridad final para decidir qué libros han de incluirse en el canon bíblico y qué libros no.






Es importante notar que esta cita directa de uno de los apócrifos se puede aplicar a todos los demás, ya que todos esos libros siempre se han manejado como un todo, un conjunto.






Sus relatos discrepan entre sí, con datos contradictorios. Contienen numerosas disparidades (errores) y anacronismos históricos y geográficos, sin tener el espíritu profético tan evidente en los escritos Canónicos. Contradicen las verdades reveladas por el Espíritu de Dios.


Algunos ejemplos:


Nabucodonosor nunca fue rey de Asiria ni reinó en Nínive, sino que fue rey de Babilonia.



Esto apoya a los ritos de los curanderos, lo cual está bien marcado en la Biblia como algo que Dios abomina.



*Dejaremos un artículo anexo breve en donde explicará resumidamente de qué tratan los diferentes libros apócrifos.


Uno pensaría que la principal razón por la que la Iglesia Romana ha insistido en la inclusión de los apócrifos en el canon del Antiguo Testamento, es porque éstos le proporcionan una base para sus doctrinas características. Hay ciertos textos que apoyan algunas de sus doctrinas en estos libros, pero en un estudio más concienzudo de otras porciones de los apócrifos, se puede apreciar que no sólo no ofrecen estos libros fundamento alguno para sustentar sus doctrinas, sino que hasta las condenan.


Por ejemplo, en el libro apócrifo de Sabiduría 13:10 se lee: "Pero malaventurados son y fundan en cosas muertas sus esperanzas, aquellos que llamaron dioses a las obras de mano de los hombres, al oro y a la plata labrados con arte o a las figuras de los animales o a una pieza inútil obra de mano antigua. . . .Como cuando un artífice hábil corta del bosque un árbol derecho y diestramente le quita toda la corteza y valiéndose de su arte fabrica mañosamente un mueble a propósito para el servicio de la vida, y los restos los recoge para cocer la comida. . . .y con la pericia de su arte va dándole hasta hacer de él la imagen de un hombre, o darle la semejanza de un animal, pintándole de bermellón y poniéndole la encarnadura. . .porque sabe que no puede valerse a sí misma puesto que es una mera imagen. . . .Y, sin embargo, ofreciéndole votos le consulta sobre su hacienda, sobre sus hijos y sobre sus matrimonios. . ."


Si no es para apoyar completamente su doctrina, ¿entonces por qué la insistencia católica de mantener los apócrifos en su canon?


Como dijimos al principio, lo hacen como un esfuerzo de que los "protestantes" reconozcan que la Iglesia Católica es la depositaria de la autoridad divina en la tierra, ya que el Concilio de Trento solo pronunció maldición en contra de quiénes no los aceptaran (los apócrifos), en respuesta al furor reformista protestante que se pronunciaban por el canon "corto" aceptado por los judíos, en vez del promovido por la Iglesia Católica en la Vulgata.




Aparte de los libros apócrifos del Antiguo Testamento que aparecen en la Biblia católica, existen otros libros llamados los pseudoepígrafos (falsas escrituras) que son libros antiguos que datan de los últimos siglos antes de Cristo y los primeros de nuestra era. Para ganar prestigio, y no porque fueran de verdad sus autores, se les dio el nombre de grandes personajes judíos (Enoc, Moisés, Isaías). De allí que se les llame falsos (pseudo). Ni los protestantes ni los católicos romanos los han considerado nunca parte de la Biblia. La mayoría de estos libros se escribieron antes del tiempo de Cristo y son de naturaleza apocalíptica. Presentan un cuadro feliz del futuro de los judíos. Los pseudoepígrafos precristianos incluyen los siguientes libros:

· Libro de Enoc (mencionado en Judas)

· Secretos de Enoc (citado en Judas)

· Ascensión de Isaías

· Apocalipsis de Sofonías

· Apocalipsis de Esdras

· Testamento de Adán

· Apocalipsis de Baruc

· Asunción de Moisés (Patriarcas)

· Testamento de los Doce


Respecto a los libros apócrifos del Nuevo Testamento: De los libros posteriores a Cristo, varios circulaban en medios religiosos. Pretendían tener valor histórico, diciendo dar datos no sobre la Escritura misma, sino sobre los discípulos, María la madre de nuestro Señor, la niñez de Jesús, su resurrección, etc. En su mayoría las historias son legendarias e imaginarias, muchos de estos evangelios pretenden desacreditar a la persona de Jesús como el Mesías prometido y como Hijo de Dios. Estos libros han cogido un gran auge en nuestros tiempos. He aquí algunos de los apócrifos del Nuevo Testamento:


· Evangelio de Santiago

· Evangelio de Pablo Evangelio de Pedro

· Hechos de Juan

· Evangelio según los hebreos

· Historia de José

· Evangelio del Nacimiento de María

· Evangelio de Nicodemo (o Hechos de Pilato)

· Evangelio de Tomás

· Evangelio de María Magdalena

· Evangelio según Judas Iscariote

· Hechos de Pedro

· Hechos de Andrés

· Apocalipsis de Pedro

· Apocalipsis de Pablo

· Epístolas de los Apóstoles

13 vistas

© 2018 por JOSUÉ SÁNCHEZ CONESA

  • Facebook Clean
  • Twitter limpio
  • YouTube Clean