Lección 3 Discernimiento espiritual y toma de decisiones | Vivir con integridad y sabiduría

Esta lección la dimos en dos clases, a continuación el audio de las dos clases:


1ª PARTE FUENTE ÁLAMO:



2ª PARTE FUENTE ÁLAMO:


1ª PARTE CARTAGENA:



2ª PARTE CARTAGENA:



Proverbios 2:1-6 (NTV)

Hijo mío, presta atención a lo que digo

y atesora mis mandatos.

2 Afina tus oídos a la sabiduría

y concéntrate en el entendimiento.

3 Clama por inteligencia

y pide entendimiento.

4 Búscalos como si fueran plata,

como si fueran tesoros escondidos.

5 Entonces comprenderás lo que significa temer al Señor

y obtendrás conocimiento de Dios.

6 ¡Pues el Señor concede sabiduría!

De su boca provienen el saber y el entendimiento.


Para leer estos versículos hemos usado la versión NTV de la Biblia, y en esta versión cuando habla de “entendimiento” se refiere a “discernimiento”. Como podemos ver, Salomón nos insta a que nos concentremos y pidamos discernimiento espiritual porque de esa manera comprenderemos lo que significa temer al Señor y obtener conocimiento de Él.


Veamos otro versículo:


Isaías 5:13 (LBLA):

Por eso va cautivo mi pueblo por falta de discernimiento; sus notables están muertos de hambre y su multitud reseca de sed.


Vemos que el pueblo de Israel fue llevado cautivo precisamente por falta de discernimiento espiritual. Si leemos este versículo en la RV60 dice “conocimiento” en vez de "discernimiento", pero es más correcto traducirlo como discernimiento, puesto que ellos sabían porque se les había advertido, pero no fueron entendidos espiritualmente como para tomar acción y arrepentirse.


Normalmente la RV60 traduce “conocimiento” en vez de “discernimiento” y traduce como “ciencia” cuando habla de “conocimiento”.


El NT también revela la importancia del discernimiento espiritual.


Filipenses 1:9 (LBLA):

Y esto pido en oración: que vuestro amor abunde aún más y más en conocimiento verdadero y en todo discernimiento.


¿Por qué pide Pablo por estas cosas? Porque son de una gran importancia. Por encima de su salud, bienestar, etc. Pablo pide que Dios les de discernimiento espiritual. Prioriza esto sobre las demás cosas.

De hecho, si examinamos las peticiones de oración que Pablo hace en sus diferentes epístolas, nos daremos cuenta que las peticiones que hace es solamente por que Dios les conceda más sabiduría y discernimiento, así como amor. De alguna manera nos está revelando que pedir por esto es mucho más importante que pedir por la salud, el bienestar, etc. Porque como dice la Escritura, "mas buscar primeramente el reino de Dios y su justicia y todas las demás cosas os serán dadas por añadidura". Pablo sabía que si Dios les concedía sabiduría y discernimiento, sus vidas iban a ser vidas vividas para el reino de Dios y por tanto Dios concedería las demás cosas (salud, bienestar, etc.)


Tomemos esto como ejemplo a la hora de orar por los demás y por nosotros mismos. No dejemos de pedir por la salud, etc, pero prioricemos en pedir por sabiduría, discernimiento y amor.

Veamos la palabra “discernimiento” en los idiomas originales de la Biblia, es decir, en hebreo y griego:


En Hebreo:


BIN: Se traduce al español generalmente como entendimiento, percepción o perspicacia, la facultad de tomar decisiones, conocimiento para saber qué hacer antes de actuar.

Alguien que es perspicaz es el alguien capaz de captar cosas o detalles detrás de una situación que quizás otros no han podido captar. Es más prudente a la hora de hablar y de actuar.


Un ejemplo de esto lo encontramos en la petición del rey Salomón a Dios:


1 Reyes 3:9 (RV60):

Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?


En Griego:


DIAKRINO: Separar, hacer distinción, juzgar.


Por tanto, de una y otra definimos discernimiento como la capacidad para diferenciar entre el bien y el mal, entre lo falso y lo verdadero. Es una habilidad que nos permite decidir un curso de acción y juzgar con sabiduría


El discernimiento es una cualidad del cristiano maduro:


En la Biblia encontramos que ésta es una habilidad que todo cristiano debería tener pero que no todos tienen. De hecho, pocos son los que poseen un grado significativo de discernimiento.


Hebreos 5:11-14 (NTV):

11 Nos gustaría decir mucho más sobre este tema, pero es difícil de explicar, sobre todo porque ustedes son torpes espiritualmente y tal parece que no escuchan. 12 Hace tanto que son creyentes que ya deberían estar enseñando a otros. En cambio, necesitan que alguien vuelva a enseñarles las cosas básicas de la palabra de Dios.[a] Son como niños pequeños que necesitan leche y no pueden comer alimento sólido. 13 Pues el que se alimenta de leche sigue siendo bebé y no sabe cómo hacer lo correcto. 14 El alimento sólido es para los que son maduros, los que a fuerza de práctica están capacitados para distinguir entre lo bueno y lo malo.


Cuando se refiere a “fuerza de práctica”, lo cual es traducido en la RV60 como “sentidos ejercitados”, quiere decir que tras el estudio diligente de la Palabra y la práctica de ella ha llegado a adquirir la habilidad de discernir espiritualmente.


La necesidad del discernimiento en la actualidad:


Hoy en día nosotros enfrentamos situaciones mucho más complejas que las que tuvieron generaciones anteriores, ¿por qué? Porque a lo malo llaman bueno y a lo bueno malo. Vivimos en una sociedad altamente inmoral y sin ética, y en una iglesia que más que nunca vive en un estado de metamorfosis con el mundo.


Por ejemplo, en la TV antes era muy fácil determinar lo que se podía ver y lo que no se podía ver, ahora la cosa es más difícil.


Todo esto hace que al cristiano se le haga cada vez más necesario cultivar y desarrollar la habilidad de discernir, si es que quiere continuar caminando con integridad de corazón y creciendo en sabiduría delante de su Dios.





La toma de decisiones:


Hablábamos en la primera clase acerca de las áreas grises, es decir, todas aquellas cosas que a priori no están registradas expresamente en la Biblia. Y dijimos que esas áreas grises se debían a nuestro egocentrismo y nuestras preferencias, a las diferentes etapas de santificación y por último a nuestro grado de discernimiento espiritual.


Egocentrismo y preferencias: Nos lleva a ver las cosas que nos convienen como buenas y válidas. Si alguien nos juzga por algo así le decimos “eso en la Biblia no está muy claro”. Las preferencias culturales, gustos, etc. Nos llevan a convertir a veces lo oscuro en claro.


Etapas de santificación y grado de discernimiento espiritual: Como dijimos no es lo mismo un niño en Cristo que viene con un trasfondo pecaminoso grande, que uno que ya lleva años, las cosas son más claras para uno que para otro.


Por ejemplo, para un recién nacido en Cristo, el lenguaje, los temas a tratar, la imprudencia, etc. Son cosas que en principio no los ve mal. Pero un cristiano de años, maduro, sabe y entiende lo que dice:


Efesios 5:10-12 (NTV):

10 Averigüen bien lo que agrada al Señor. 11 No participen en las obras inútiles de la maldad y la oscuridad; al contrario, sáquenlas a la luz. 12 Es vergonzoso siquiera hablar de las cosas que la gente malvada hace en secreto.


Mateo 12:36 (RV60):

36 Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.


Uno aquí podría decir, ¿bueno a qué cosas se refiere? ¿cuáles son las palabras ociosas o secretas? Una persona con discernimiento espiritual sabe perfectamente a qué se refiere.

Para empezar, debemos tener claro que la Palabra de Dios contiene una serie de principios que abarcan todas las posibles prohibiciones, incluso de cosas que en algún momento no están prohibidas y en otro sí lo están, como vamos a ver más adelante en esta clase.


Pautas y preguntas que debemos considerar antes de tomar una decisión:


Junto con esa pregunta deberíamos hacernos una segunda: ¿Qué tiene de santo?

Cuando analicemos qué tiene algo de santo, podremos entender mejor lo que eso tiene o no de malo.


Pero hay una tercera pregunta que es la clave de todo:

1ª Corintios 10:31 (RV60):

31 Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

Vamos a profundizar un poquito en todo esto para poder entenderlo bien.


No solamente es que no sea malo, sino cuánto de eso es santo, se parece a Dios, y aún más, cuánto de eso glorifica a Dios, es decir, cuando yo hago eso ¿Dios es glorificado?

Recordemos lo que dijimos en la primera clase de esta asignatura, que Dios tiene una opinión de cada acción, pensamiento y decisión, buena o mala, pecaminosa o no, que podamos considerar.


Y es muy importante que tengamos en cuenta que:


Gálatas 5:17 (RV60):

Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.


Esto quiere decir que cada cosa que hagamos o alimenta la carne o alimenta al Espíritu. Por lo tanto, cada decisión cuenta.


1ª Corintios 10:23 (RV60):

Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.


Voy a expresar este versículo con esta gran frase de Susana Wesley, la madre del famoso evangelista John Wesley:


“Pecado es cualquier cosa que debilite tu razonamiento, altere la sensibilidad de tu conciencia, oscurezca tu apreciación de Dios, o que te quite la pasión por las cosas espirituales. En pocas palabras, cualquier cosa que aumente el poder o la autoridad de la carne sobre tu espíritu… eso para ti se convierte en pecado, independientemente de cuán bueno sea en sí mismo.”

Por ejemplo el deporte, un hobbie sano, el ejercicio físico, la dieta, el viajar, etc.

Hay cosas que sin darnos cuenta se convierten en ídolos para nosotros, pequeños ídolos que desplazan a Dios de su lugar.


En cada uno de esos casos, el problema está en que Dios dejó de ser la fuente de nuestra satisfacción.

Incluso a veces cosas santas se pueden convertir en pecado para nosotros. El ministerio por ejemplo puede desplazar a Dios del centro, el púlpito puede llegar a alimentar el ego del predicador, la alabanza igual, el éxito ministerial.


Los límites de la libertad cristiana:


Definición de “pecado”:


Si vamos al original en griego HAMARTIA y traducimos la palabra pecado nos encontramos con una sorpresa, que significa “errar el blanco”, o PARÁBASIS que significa “cruzar una línea marcada”.


Errar al blanco aquí quiere decir que aunque algo sea bueno si a mí me hace errar el blanco se convierte en pecado para mí. Y ¿cuál es el blanco? Glorificar a Dios.


Entonces, a la hora de tomar decisiones, yo tengo que tener discernimiento, entendimiento espiritual para saber si aunque eso sea bueno a mí me conviene o no me conviene, si me hace bien o mal, si me aleja de Dios o no. Por ejemplo, jugar al fútbol ¿Es malo? No. ¿Glorifica a Dios? Puede que sí, puede que no, depende de mi actitud y de cómo esté afectando a mi corazón.


Ahí tenemos ya un principio para determinar si algo es bueno o no para mí desde el punto de vista espiritual.


Haciendo tropezar al de conciencia débil:


Otra cosa que debemos tomar muy en cuenta a la hora de decidir es si mi decisión, aun cuando sea buena para mí, desde mi entendimiento espiritual, ¿hace tropezar a mi hermano que es de conciencia más débil?


1ª Corintios 8:9-13 (NTV):

9 Pero ustedes deben tener cuidado de que su libertad no haga tropezar a los que tienen una conciencia más débil. 10 Pues, si otros te ven —con tu «conocimiento superior»— comiendo en el templo de un ídolo, ¿acaso no se sentirán alentados a violar su conciencia al comer un alimento que se ofreció a un ídolo? 11 Así que a causa de tu conocimiento superior, se destruirá un creyente[a] débil por quien Cristo murió. 12 Cuando ustedes pecan contra otros creyentes[b] al alentarlos a hacer algo que para ellos está mal, pecan contra Cristo. 13 Por lo tanto, si lo que como hace que otro creyente peque, nunca más comeré carne mientras viva, porque no quiero hacer que otro creyente tropiece.


La Palabra nos manda a considerar el bien de nuestro prójimo antes que el nuestro.

En la época del Apóstol Pablo, había mucha carne barata en el mercado que era la única a la que podían acceder muchos de los cristianos por si situación económica, y justamente era la carne ofrecida a los ídolos. Era la carne que sobraba de los sacrificios en los templos paganos de Corinto. Algunos cristianos pensaban que al ser sacrificada a los ídolos se iban a contaminar, otros no tenían problema con esto.


Señor, ¿qué piensas de esto?:


Santiago 1:5 (RV60):

Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.


Pide, y Dios te dará sabiduría y entendimiento.


No se vale decir “Ave María, dame puntería”.


No tomes decisiones apresuradas, usa el sentido común y la reflexión:


Proverbios es un libro que está lleno de sabiduría, como dice en él, sabiduría para los sencillos. Muchas de las cosas que encontramos en este libro son sentido común, pero muchas veces necesitamos crecer en ese sentido común.


Si no estás seguro de la decisión que debes tomar, no tomes ninguna. No tomar una decisión es una decisión en sí misma. La mejor forma de tomar una buena decisión es no tomando una mala decisión. Si no tomas ninguna, no tomarás una mala decisión.

Si no puedes esperar porque requiere una respuesta rápida, consulta la Palabra, busca a Dios, pide consejo espiritual.


Proverbios 20:25 (NTV):

No te acorrales al hacer una promesa apresurada a Dios y calcular el costo después.


No tomes decisiones en caliente, es decir, enojado:


Santiago 3:5 (RV60):

Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, !!cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!


No tomes decisiones condicionado o por miedo a los demás:


Como le pasó a Pilato con los judíos.


Gálatas 1:10 (RV60):

Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.


No tomes decisiones sin antes escuchar toda la historia o conocer todos los hechos:


Somos muy influenciables. Casi siempre hay dos versiones de las historias, así que primero escuchemos bien para armar todo el puzzle antes de llegar a una conclusión.


Algo no es verdad o bueno solo porque produce resultados:


Eso se llama “pragmatismo” y es una filosofía que dice que las cosas deben ser valoradas por los resultados que producen.


Si el asunto es transcendente, ayuna:


Hechos 13:1-3 (RV60):

1 Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. 2 Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. 3 Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.


Test de auto evaluación

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Profesor: Josué Sánchez


Bibliografía:

Vivir con integridad y sabiduría (Miguel Núñez)

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© 2018 por JOSUÉ SÁNCHEZ CONESA

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