¡Eres una fuente de ánimo!


“Pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga?” (Santiago 3:8-11).


Has sido creado(a) a la imagen de Dios. Poco importa tu trabajo, tu situación familiar, la manera en que los demás te ven… Has sido creado(a) a imagen y semejanza del Dios vivo. Tu vida es un testimonio de Su gracia y Su amor por ti. Él te moldea para Su gloria, para que puedas marcar la diferencia en esta tierra. ¿De qué manera? Hablando como Dios habla.


¡Hoy te lanzo un desafío, querido(a) amigo(a)! Habla de la manera en la que Dios habla. Renuncia a participar en la calumnia o la murmuración. ¡Que la crítica no esté en tu boca, que la puerta de tu corazón le esté cerrada con llave! Que la murmuración sea en tu vida una “persona non grata” (es decir, que no sea bienvenida =)


Has sido apartado(a) para Dios, y tu boca también. ¡Él es tan maravilloso! ¡Alábalo, adóralo, ámalo amando a los demás! Que tu boca sea una fuente de ánimo y de aliento que bendiga a todos los que te rodean. 

© 2018 por JOSUÉ SÁNCHEZ CONESA

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